Adelgazar con las Flores de Bach

Son muchas las personas, sobre todo mujeres, que vienen a consulta preocupadas por su alimentación o su sobrepeso. Algunas de ellas están cansadas de estar “siempre a dieta” y a pesar de sus esfuerzos, no consiguen nunca salir de esa obsesión que es la comida.

El planteamiento que propongo es diferente, aprende a comer bien, pero no necesariamente  “hagas dieta”, y sobre todo “analicemos que hay detrás de esta ansiedad, de este desasosiego”.

Es ahí donde entra la terapia floral, pues en muchas ocasiones cuando no tenemos una relación “sana” con la comida detrás hay un desajuste emocional.

La forma en que nos relacionamos con la comida está muy conectada con nuestro mundo emocional. Nuestra necesidad de alimentarnos, no siempre es de comida, también necesitamos afecto, amor, cariño, si esto último falla, buscamos canales compensatorios como puede ser un exceso de alimentos o bebida. Interesante es destacar la relación que hay entre la comida, y la madre (esto se observa en la dificultad que tienen algunas personas en destetarse, dejar de tomar leche en edad avanzada, o de sustituirla por leches vegetales).

Confundir la comida con las emociones es algo frecuente, sobre todo cuando nos encontramos emocionalmente frustrados o solos, o estamos pasando una mala racha. La tristeza o la rabia nos pueden llevar a comer sin tener hambre o a no comer cuando deberíamos de hacerlo. Se utiliza la comida para calmar las emociones del plexo solar, tercer chakra que se sitúa en la boca del estómago. Desde la infancia, la comida se utiliza para celebrar algo, calmarse, aliviar el aburrimiento o la depresión y consolarse en momentos de tristeza o angustia, todos recordamos el “si te portas bien, te daré un caramelo” o “esta niña está enfermiza, no engorda nada”.

La terapia floral nos ofrece una herramienta diferente que nos ayuda a entrar en nuestro mundo emocional y sanar aquellos patrones que nos atan a comportarnos de manera insana ante determinados alimentos, o simplemente a aquellas que han alterado nuestro sistema hormonal-emocional de manera que “hasta el agua nos engorda”.

Cualquier emoción puede expresarse a través de un conflicto con la comida. Por tanto, cualquiera de las 38 esencias florales de Bach pueden servirnos de ayuda.

Algunos ejemplos para mejorar nuestro hábitos alimenticios pueden ser:

  • Heather: Necesitamos tener algo en la boca (palabras,cigarros, comida, etc.). Sensación de insaciabilidad
  • Gencian: Si nos desalentamos antes los retrocesos en nuestros planes de cambio de hábitos alimenticios, que nos puede llevar a abandonar el intento.
  • Rock Water, si el exceso de rigidez con que afrontamos la dieta, nos hace perder el objetivo y nos dificulta el proceso de aprendizaje.
  • Cherry Plum, Si nos falta voluntad y tememos caer en “tentaciones”
  • Crab Apple, para ayudarnos a ser más amables con nosotros mismos y más objetivos con nuestro físico
  • White Chestnut, para romper el vínculo del pensamiento obsesivo, para dejar de pensar en la dieta, en la comida. Cuando la comida es una obsesión.
  • Chestnut Bud, para el hábito de caer una y otra vez en eso que no deseamos
  • Centaury, cuando sentimos que la comida “nos puede”, cuando hay una dependencia.
  • Walnut, ayuda a romper con hábitos adquiridos y que queremos dejar atrás. Para empezar una nueva relación con la comida.
  • Agrimony, para calmar la ansiedad por comer.

Son algunos ejemplos, pues la terapia de las flores de Bach, es personalizada, y cada persona tiene su preparado específico, esperándole, para ayudarle a comprender que pasa en su sistema emocional con relación a la comida.

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