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PUNTOS GATILLO, ese gran desconocido

Por Don Vicente Buigues Megina (Biólogo y docente en Escuela Quirosoma)

 

Todos hemos escuchado alguna vez este término, también conocido como “triggers points” y en la jerga popular como “tengo un nervio montado”, “tengo aquí una pelota, nódulo, etc.”, son otras de sus denominaciones populares, pero ¿qué son realmente los puntos gatillo?

La definición de libro dice que se trata de zonas muy localizadas en tejidos musculares o en sus inserciones tendinosas, las cuales se palpan en forma de bandas duras (hipersensibles) que causan dolor, teniendo éste la característica de ser de origen profundo, constante y que puede producir efectos de excitación a nivel del sistema nervioso central, originando a menudo un dolor referido hacia otras zonas. Y fue descrito por primera vez por Travell y Simons en 1952.

Otra definición más fisiológica nos dice que estos nudos de contracción o puntos gatillo son formaciones microscópicas que se corresponden con sitios de actividad eléctrica espontánea en la zona de la placa terminal, provocados (entre otras causas) por una disfunción vasculo-nerviosa que además es mantenida en el tiempo por la contracción provocada.

El principal problema del cliente será con frecuencia el dolor referido, es decir en otra zona distinta y en algún caso alejada del origen real del dolor (los puntos gatillos).

En muchos casos los clientes sólo se quejan del dolor referido y no saben que el problema real es el punto gatillo.

El punto gatillo se puede encontrar en estado activo o latente:

  • en estado activo produce dolor referido y
  • en estado latente deja de ser sensible a la palpación y por lo tanto no produce dolor referido.

Por norma general producen un dolor espontáneo a la presión digital en un área de consistencia nodular. Este nódulo se encuentra en una banda tensa palpable de fibras musculares. Generando una limitación dolorosa del movimiento y cierto grado de debilidad en el músculo afectado.

Una buena pregunta sería cómo evitarlos, pero no existe una respuesta sencilla ya que tenemos muchos factores que no podemos controlar, eso sí, si vivimos con un menor nivel de estrés, mantenemos una vida activa con ejercicios moderados y escuchando nuestro cuerpo para impedir que pequeñas molestias se agraven, un buen mantenimiento postural evitando sobreestiramientos.

Con todo ello minimizaremos los riesgos de padecer un dolor causado por los ya conocidos “Puntos gatillo”.

 

Si quieres aprender sobre este gran desconocido, puedes seguir leyendo en este link

 

pgatillo

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