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Estrés

Dr.Satyanarayana Dasa. Director del Jiva Instute en Vrindavan (India)

La mente es el manantial de los deseos y las emociones, parece que no puede sobrevivir sin ellos. Los deseos aparecen en la mente incesantemente como las olas en un océano. Incluso mientras dormimos tenemos deseos. Cuando un deseo está satisfecho, sentimos un sentido de satisfacción, si bien temporal. Pero si prevemos una sensación de fracaso, hay una sensación de inquietud en la mente. Cualquier sentimiento de mezcla de temor y aprensión acerca del futuro, con o sin ninguna causa específica perturba nuestra mente. Y esto sucede si la mente percibe grandes obstáculos para alcanzar sus metas. El estrés se origina en la mente pero, ésta extiende su influencia sobre todo el cuerpo.

Estudios clínicos han demostrado que ese estrés es la causa principal de muchas más enfermedades, de lo que previamente se pensaba. Cuando se percibe peligro, una reacción en cadena de señales libera hormonas como la epinefrina (adrenalina) de las glándulas suprarrenales. Estas hormonas aumentan el latido del corazón , aumentan la respiración y disparan los niveles de glucosa en la sangre; lo que capacita a la persona a dedicarse a pelear o a huir. Como estas respuestas requieren de mucha energía, el cortisol – que cubre otros procesos físicos incluyendo la digestión, reproducción, el crecimiento físico y algunos aspectos del sistema inmunológico – provoca que se apaguen o se reduzcan.

Cuando el peligro pasa, el termostato del estrés del cuerpo se ajusta acorde a la nueva situación. Los niveles de cortisol vuelven al nivel normal y el cuerpo reanuda sus funciones usuales. Pero el problema surge cuando el estrés no es liberado, o de algún modo, la mente aún percibe el peligro que en realidad no está ahí. Esto causa una exposición prolongada al cortisol, lo que inhibe el crecimiento de nuevas hormonas y puede causar el crecimiento de la amígdala -la porción del cerebro que controla el temor y otras respuestas emocionales. Esto también afecta al hipocampo, un área que ayuda a formar nuevas memorias; es una experiencia común que las personas que están en estrés se olviden incluso de las cosas ordinarias como el nombre de un relativo.

El estrés lleva a depresiones, trastornos de estrés post-traumáticos (TEPT), enfermedades del corazón, problemas intestinales, enfermedades en las encías, disfunción eréctil, aparición de diabetes en la edad adulta, problemas de crecimiento e incluso cáncer. El efecto del estrés, en los tiempos primitivos, que capacitaba a la persona a pelear o a huir era necesario para sobrevivir, cuando los seres humanos estaban en constante peligro de los animales feroces. Pero nuestra sociedad ha evolucionado de esa situación peligrosa, y esa respuesta ya no es necesaria ahora. Sin embargo, nuestro cuerpo no ha evolucionado para ser compatible con las nuevas condiciones sociales, y de este modo la mayoría de las personas sufren de estrés. Y esto, está planteando una gran amenaza para la vida humana.

La Organización Mundial de la salud predice que el estrés será la primera causa de muerte en el mundo, en el año 2020. Esta noticia es sí misma es causa del estrés y de la angustia, y necesitamos aprender como dejar de vivir con estrés.

El Señor Krishna da una fórmula de oro para combatir el estrés, dice que no nos preocupemos por cosas que son inevitables –tasmad apriharye’rthe na tvam shochitum arhasi. La mayoría de las veces el estrés es simplemente el resultado de muestra propia estupidez, por lo tanto la solución también yace en el adecuado uso de nuestra facultad de la discriminación. Tememos algo que puede pasarnos en el futuro, como fallar nuestros exámenes finales o no alcanzar los cursos deseados. Anticipando el fallo comenzamos a preocuparnos en la mente, y esa preocupación es fútil y no tiene propósito, sino que en cambio, nos lastima y puede llevarnos al fracaso, ya que puede actuar como una profecía auto cumplida. Debemos detenernos por un momento y pensar si preocuparme me ayudará en realidad a alcanzar mi meta, o a trascender los obstáculos imaginarios/reales; la respuesta mayoritaria será “no”. Entonces, ¿por qué preocuparse y estar en estrés? El consejo del Señor Krishna es permanecer en equilibrio de cara a todas las adversidades que están atadas a llegar, en la vida de todos.

Con el avance de la tecnología, la vida se ha vuelto más impredecible, y así, más propensa al estrés. En la actualidad, la situación económica personal es una de las grandes causas de preocupación, incluso en los países más avanzados la supervivencia parece ser la mayor preocupación y de ella depende la propia estabilidad económica. Todos tienen que competir en la “competencia feroz” (“rate race” o “carrera de ratas”). Una persona normal dedica la mayor parte de su vida activa en conseguir carreras y ascender en la escalera profesional. Cuando alcanzan lo más alto, sin embargo, la mayoría se dan cuenta, si son sabios, de que no valía la pena. Descubren que su así llamado “éxito” es vacío y que alcanzarlo les ha costado su salud, relaciones familiares y la paz de la mente. En el proceso han sufrido de obesidad, enfermedades del corazón y fatiga, en el frente fisiológico; separación del cónyuge, niños distanciados y descuido de sus padres, en el frente familiar; y frustración, depresión y estrés, en el frente psico-fisiológico. Así que, uno debe sentirse triunfante en la “competencia feroz” si es un perdedor en todos los otros frentes. E incluso si ha ganado, aún permanece como una rata.

Yo no aconsejo que no debemos esforzarnos por una vida estable económicamente, pero debemos liderar una vida equilibrada. No debemos ser solo devotos, todo nuestro tiempo, a ganar dinero; sino que también debemos cuidar de nuestra salud, las relaciones familiares y la paz mental. Después de todo lo que queremos es dinero para que podamos vivir una vida feliz, sana y pacífica. Ganar dinero no debe destruir estas mismas metas, y sería considerado como no sabio poner el dinero en el centro. Nuestra vida es muy valiosa, en USA, la compensación por una rodilla lastimada es de aproximadamente unos 200.000$. Entonces consideremos el valor de digamos, un cerebro lastimado, un ojo herido, un dolor de espalda, un matrimonio roto o un colapso mental. Deberíamos de hacer una hoja de balance de todo esto junto con nuestro éxito económico, y ver si está en equilibrio o estamos en deuda.

El Señor Krishna nos aconseja, repetidamente, llevar una vida moderada, y de hecho, de acuerdo con él, el Yoga no es nada más que una vida equilibrada frente a todos los éxitos y las adversidades. Su consejo es tanto o más necesario que cuando lo dio hace 5.200 años atrás.

Tenemos que manejar nuestro propio estrés, no podemos curarlo tomando una pastilla, aunque muchos lo desearíamos. Uno de los caminos más fáciles para sentirse aliviado del estrés es la meditación, es un hecho probado clínicamente. Incluso el sencillo acto de cerrar los ojos, realizar respiraciones profundas y observar, como entra y sale el aire a través de nuestras fosas nasales, nos aliviará. Esto debería practicarse todos los días y ser recordado siempre que sea necesario, para conseguir tener una vida más equilibrada.

 

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